domingo, 9 de mayo de 2010

TERCERA Y ÚLTIMA VIA DEL MODERNISMO CATALAN

INSTITUT VALENCIÀ D´ART MODERN (IVAM)
15 de marzo - 27 de junio

                                           La Pelona, 1904, Isidre Nonell
                                                         Óleo sobre lienzo 
                                    MNAC, Museu Nacional d´Art Catalunya

     En el seno del Modernismo catalán, se desarrolló una tercera etapa con dos vías que no tuvieron continuidad, el Miserabilismo y el Clasicismo. En ambas corrientes beberá Picasso y sus características se pueden rastrear en su obra de juventud.
     La corriente Miserabilista la inició Isidre Nonell en 1894, cuando influido por Émile Zola, comenzó a realizar dibujos de personajes deformes procedentes de una colonia de cretinos que vivían en un valle del Pirineo Catalán, próxima al balneario donde el artista trabajaba. A lo largo de su trayectoria artística, Nonell continuará esta temática de las clases sociales más desfavorecidas, gitanas y todo tipo de desheredados.
     Según los expertos, la corriente miserabilista surge de la tensión entre naturalismo y simbolismo. Ambas corrientes, el naturalismo y el simbolismo quedarán sintetizadas en una temática de lo marginal, con visiones sombrías y armonías tonales de sutiles matices que son características del Simbolismo y que como este, se interesa por los sentimientos y los valores plásticos a través de una pincelada nerviosa cercana al expresionismo.
     Debemos tener en cuenta que en esta época el círculo artístico francés está redescubriendo a El Greco. Delacroix y Millet compraron algunas de sus pinturas y Manet quedó fuertemente impresionado por las obras de este artista cuando visitó el Prado para conocer la obra de Velázquez. De este modo, las características formales de la obra de El Greco quedaron integradas en las pinturas de los Simbolistas franceses y a través de ellos, pasó  a formar parte de la estética de las obras de los pintores españoles que estaban en París en ese periodo.
    Los jóvenes integrantes dels Quatre Gats* como Picasso, comenzarán a tratar estas temáticas duras con individuos marginales de los que, en cierto modo se sentían próximos, como músicos ambulantes, titiriteros, prostitutas, locos y criminales. Como vemos, esta nueva generación de artistas, ya no presenta ese entusiasmo por la vida moderna que tanto gustaba a Anglada-Camarasa, ahora se pretende a través de un realismo más trágico y pesimista, dar cuenta del universo de los seres marginados por la sociedad.


La comida frugal (1904) Pablo Picasso
Aguafuerte sobre papel hecho a mano
Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid)

    De Picasso se exponen algunas obras como La dona Morta (1903) y La comida frugal (1904) donde el artista representa una visión angustiada de la vida que la historia del arte ha inscrito en el periodo azul (1901-1904). La clara preocupación por los excluidos, junto a la adopción de algunos de los aspectos formales del El Greco da como resultado, una nueva representación de la anatomía humana, un nuevo modo de representar al individuo, en un momento de incertidumbres en el que se vislumbra el nuevo siglo.
    A lo largo de la historia del arte se puede apreciar, cómo la forma de representar la figura humana está íntimamente asociada a un contexto filosófico y cultural determinado. Así lo podemos apreciar en las sólidas anatomías de la escultura clásica griega y romana, y en las ingrávidas anatomías del periodo paleocristino. El Greco nos dejó también una determinada forma de representar la figura que está relacionada con su contexto y que los artistas catalanes del periodo de entre siglos, retomaron para representar un mundo en transición con personajes en ambientes indefinidos.
    En este contexto, Picasso realizó el aguafuerte La comida frugal, cuyos personajes presentan unas anatomías que carecen de solidez estructural y una apariencia de fluidez corporal de gran plasticidad, como forma de representarlos integrados en su contexto, conectándolos así a la espiritualidad de su época. La figura humana aparece así, como algo más que un fenómeno físico de la naturaleza, pues el artista hace que expresen también el conjunto de emociones que componen esos cuerpos, trascendiendo lo psíquico y lo espiritual por medio de la disolución, de la pérdida de fisicidad, obteniendo así una estética diferente que remite a lo emocional y lo psicológico que es en suma, el resultado de la historia del arte acumulada en la búsqueda y construcción de la representación del cuerpo humano.
    Esto explica las obras de Picasso de este periodo de anatomías lánguidas sin solidez ni volumetría representadas en dos dimensiones. Está claro que al artista en este momento ya no le interesaba la perspectiva renacentista, que estaba buscando otra forma de representar. La comida Frugal es fruto de esa indagación por eso está considerada como una pieza clave en el camino que le llevará a la obra protocubista Les demoiselles d´Avignon (1907).

Nota: en el siguiente post comentaremos el Clasicismo y con ello cerraremos los comentarios a esta exposición.

*Quatre Gats es un local situado en Barcelona e inspirado en Le Chat noir, incrito en una larga tradición de tertulias y reuniones de artistas que fue impulsado por Ramón Casas y Santiago Rusiñol como lugar de reuniones y exposiciones de los artistas modernista. Actualmente es un restaurante que mantiente la decoración modernista, está por el barrio Gótico de Bacelona. Calle De Montsió, número 3

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1 comentario:

  1. Desde mi perspectiva belga, desconocía totalmente esta faceta de Picasso. Tengo que decir que su afán comercial, muchas veces de mal gusto, debe de tener que ver en mi poco interés.
    Por otra parte es de lo mas surprendente y interesante que los movimientos Art Nouveau, Bauhaus y Modernismo llegan a estinguir o diluirse mas o menos en el mismo momento. El modernismo catalán parece formar parte de una exuberancia mediteránea cual
    reinterpreta las pautas con mas osadía y mas virulencia.

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