domingo, 1 de junio de 2014

PROMOCIÓN DEL ARTE


 

AGENDA DE PROMOCIÓN DEL ARTE PARA EL MES DE JUNIO (2014) DEL MINISTERIO DE CULTURA

 

 
EXPOSICIÓN

 
EXPOSICIÓN

 
RECURSOS

 
PUBLICACIÓN DIGITAL

 
 
La exposición revisa la obra de los máximos exponentes del documentalismo fotográfico en España surgidos en la década de 1970. Anna Turbau, Cristina García Rodero, Cristóbal Hara, Fernando Herráez, Koldo Chamorro, Ramón Zabalza, son autores que reflejaron la sociedad rural, la vida en las pequeñas ciudades de provincia, las culturas marginales y las tradiciones y fiestas populares, con una mirada personal, alejada de cualquier estereotipo.
 
La exposición se enmarca en la sección oficial de PhotoEspaña2014
 
#ArteFotografía


 
 
Partiendo de la recuperación de la obra de la fotógrafa Piedad Isla, la exposición agrupa el trabajo de otras cinco fotógrafas españolas en activo, Ana Teresa Ortega, Beatriz Ruibal, Linarejos Moreno, Pilar Beltrán y Rosell Meseguer, nacidas entre 1952 y 1974, que abordan, a través de sus obras, la reflexión sobre el papel de la memoria, en el ámbito de la intimidad familiar y de la memoria colectiva, tanto en un sentido personal, como social.
 
La exposición se enmarca en la sección oficial de PHotoEspaña2014
 
#ArteFotografía



 
 
Una propuesta que, sin ánimo de ser exhaustiva, pretende facilitar el acceso a información que pueda ser de utilidad para los profesionales y agentes que trabajan en el sector del arte contemporáneo.
 
Ofrece información relativa a ayudas a proyectos, becas, premios, concursos o residencias para artistas o gestores culturales, centros de creación, etc.
 
Incluye también contenidos relativos a planes y programas, plataformas y buscadores, y bibliografía sobre empleo; posibles fuentes de financiación y plataformas de micro mecenazgo disponibles, así como acciones y planes de emprendimiento.
 
#ArteRecursos


 
 
Una publicación que recoge los principales temas tratados en el taller de autoempleo para artistas visuales, Cómo vivir del arte, celebrado en el mes de febrero en la Sala de Ideas de Tabacalera.
 
Se dirige a aquellos artistas y creadores que afrontan su primera inserción en el mundo laboral, a aquellos que quieran vivir del mundo del arte y, en general, a aquellos artistas que quieran mejorar su capacitación profesional. Una herramienta más con la que los artistas pueden obtener instrumentos que les permitan comenzar a gestionar de forma eficiente su creatividad.
 
#ArtePublicaciones


 
 
ARTE SONORO
 
 
EXPOSICIÓN / ÚLTIMOS DÍAS

 
 
EXPOSICIÓN

 
 
EXPOSICIÓN

 
 
Un festival anual hispano-alemán dedicado al arte sonoro, que se desarrolla en Berlín desde el año 2010 en colaboración con el Instituto Cervantes de la capital alemana.
 
El Festival ha presentado, alternativamente en la Villa Elisabeth o en la sede del Instituto Cervantes, a un grupo de artistas internacionales cuyo trabajo se mueve entre la creación visual y sonora, la interpretación e improvisación y la performance.
 
#ArteSonoro


 
 
Una exposición de fotografías de Gervasio Sánchez, que recorre 25 años de trabajo en numerosos escenarios bélicos y posbélicos de América Latina, Europa, Asia y África; lugares que desvelan la crudeza de nuestro tiempo y en los que languidecen, injustamente olvidadas, las víctimas de la barbarie.
 
Tras su paso por Avilés, la exposición podrá visitarse en el museo de la Fundación Díaz Caneja, en Palencia.
 
#ArteTabacalera



 
 
Una muestra que propone un recorrido fotográfico y audiovisual por los creadores más destacados de la moda española en las últimas cuatro décadas. Pedro Mansilla, comisario de la muestra, ha seleccionado 67 fotografías de gran tamaño, con los diseños más emblemáticos y el comentario de los creadores, ofreciendo así "una mirada íntima" de la moda española.
 
La exposición se completa con el vídeo "Moda con firma" dirigido por el comisario, que muestra un recorrido por el panorama actual del sector de la moda en España.
 
#ArteMod
 
Ángel Haro. La tregua
Hasta el 22.06.2014
Tabacalera
 
Ángel Haro, artista y escenógrafo, plantea en 'La tregua' una intervención en el espacio de Tabacalera. Un recorrido por el paisaje del conflicto latente que nos ocupa. Plantea un relato a través de las piezas e intervenciones ubicadas en los múltiples espacios del edificio, convirtiendo cada uno de ellos en el escenario de uno de sus capítulos.
 
Desde una visión escenográfica, lleva a imaginar “todas las historias que flotan entre sus muros” e invita a pensar en los ecos que encierra. Espacios de sugerencia que activen en el espectador la evocación pertinente para crear su propio discurso.
 
EXPOSICIÓN / PRÓXIMAMENTE

 
EXPOSICIÓN

 
EXPOSICIÓN / PRÓXIMAMENTE

 
EXPOSICIÓN

 
Here and Elsewhere
03.07.2014 – 07.09.2014
Tabacalera
 
La muestra presenta una serie de vídeos y películas pertenecientes a la colección del FRAC Nord-Pas de Calais, de Dunquerque, Francia.
 
Toma su título de la película que en 1976 realizaron Jean-Luc Godard y Anne-Marie Miéville a partir del metraje de “Jusqu'à la victoire”, un film propalestino realizado en 1970 por Godard y Jean Pierre Gorin, cuando formaban parte del grupo Dziga Vertov. “Here and Elsewhere (Ici et Ailleurs)” marcó un cambio en el trabajo de Godard, basado hasta entonces en la experimentación con el vídeo y la política, hacia el análisis de la manera en que las personas se perciben a sí mismas y a los demás.
 
#ArteTabacalera


 
 
Un proyecto de Estela de Castro que nos muestra una nueva aproximación a la fotografía, donde los retratados son los propios fotógrafos. Una mirada personal, sin artificios y adornos, que pretende fijar, no sólo la imagen de nuestros grandes maestros de la fotografía, sino recoger sus testimonios y experiencias en torno al medio.
 
Las fotografías nos muestran a Masats, Sanz Lobato, Colom, Madoz, Momeñe, Trillo, García Alix, Pérez Siquier, Laguillo, Catany, Pomés, Fontcuberta, Forcano, Colita, Maspons, García Rodero, Schommer, Valhonrat...
 
La exposición se enmarca en la sección oficial de PHotoEspaña2014
 
#ArteTabacalera


 
 
"Atrapar la vida" nos presenta 150 fotografías de los trabajos más conocidos en blanco y negro, así como de su obra experimental en color, de Eugeni Forcano, Premio Nacional de Fotografía 2012, y uno de los cronistas más destacados de la España de los últimos años de la posguerra y del franquismo.
 
Las gentes de la ciudad y el campo son protagonistas de las obras que forman el corpus central de esta exposición, estructurada en once apartados dedicados a algunos de los temas que más le obsesionaron.
 
La exposición se enmarca en la sección oficial de PHotoEspaña2014
 
#ArteFotografía


 
 
Una galería de retratos fotográficos de tipos populares realizada por Baltasar Cue (Llanes, Asturias, 1856-1918), quien ejerció como fotógrafo profesional en su villa natal entre 1891 y 1894.
 
Los negativos de placa de cristal de estas fotografías fueron guardados por él tras el cierre de su estudio, hace más de cien años, y en 2008 su nieto, Carlos Suárez Cue, los donó al Museo del Pueblo de Asturias, donde hoy se conservan.
 
#ArteFotografía

jueves, 11 de abril de 2013

ALFONSO RENZA EN RUSSAFA


Sin titulo. 100 x 70 cms. Óleo sobre papel (2010)

     Trazografías es el título de la última exposición del artista Alfonso Renza, que estos días se expone en la galería Imprevisual del barrio de Russafa de Valencia. Renza es un artista de trayectoria internacional que aúna una sólida formación artística y una poderosa fuerza expresiva. Sus obras son el producto de una constante reflexión y búsqueda acerca de la condición humana, el ser y la existencia, como un proceso dual en el que el presente representa una dicotomía esencial. La potencialidad de lo que todavía está en proceso de construcción, junto a las limitaciones y constreñimientos que implica toda existencia física.
        La visita al espacio expositivo deja al visitante con una extraña sensación de estar siendo observado por multitud de miradas, que incansablemente parecen interrogarle desde anónimos y pasivos rostros evanescentes, no exentos de cierto desasosiego. El cuadro aquí interroga a la vez que representa, incomodando al visitante con su persistente mirada de grafito, la sorpresa y la extrañeza son totales. La fuerza compulsiva de su trazo también.
       Esta mirada expresa en realidad una necesidad no resuelta que debe ser definida desde la tensión provocada por el discurso y la mirada de los otros frente a la propia conciencia, por ello, es también una forma especular de afrontar las propias necesidades del observador.
       Sus obras expresan el fluir, la modificación, la potencialidad y el miedo. El proceso del ser que se debate entre lo imaginario y lo real, atrapando el cuerpo donde se aloja y trasformándolo en víctima doliente, en un proceso de construcción indefinido, siempre inacabado.
       Renza, con sus exvotos – así es como el artista llama a sus obras-, nos introduce en medio de una tensa lucha que se desarrolla en el interior del individuo moderno. El artista toma el cuerpo humano como campo de tensiones, de exploración y de análisis, por medio de geometrías, de texturas y de arquitecturas para transformarlo en la medida creativa de la angustia y la compulsión.
       El cuerpo puede transformarse, con su geometrización, en un inacabado ente mecánico, un diluido deseo, o en un sólido amasijo de carne cavernosa, pero siempre aparece constreñido y en proceso de construcción. Y como toda construcción implica una dolorosa renovación y destrucción. Las anatomías se ven atrapadas en un proceso de indefinición o conformadas en un contexto conflictual. Siempre dolientes y sacrificadas por el constante proceso de formación de la identidad. La confrontación entre la categorización social y lo físico se transforma así en anhelo, en renuncia, en deseo.
       La enorme fuerza compulsiva de estas “trazografías”, nos remiten a ese proceso de definición entre el yo y el yo ideal pero también, en relación con el otro, La sobriedad y reducción del cromatismo (en las reducidas ocasiones en las que utiliza los colores) tratan de introducirnos en ese mundo contradictorio, conflictivo y sin optimismo.

 
                                            Serie El grito. 44 x 28,5 cms. Técnica mixta en papel (2012)

     Esta construcción simbólica, se realiza sobre un cuerpo físico representado por otros, casi siempre pasivo, donde el ideal y lo real se contraponen como dos dualidades superpuestas formando parte de esa construcción de identidades. Su esencia aúna lo individual narcisista y al “otro” en un espacio pictórico de superposiciones y tachaduras que reescriben en sus trazos las formas y contenidos de la biografía humana.
     La identidad no es algo definido e identificable, sus contornos son difusos, su naturaleza dual, múltiple, solapada. Entre lo físico y lo espiritual, la fuerza generatriz de lo sexual se torna impulso inmaterial capaz de unificar los opuestos, en un universo nuevo donde las individualidades se borran o entran en conflicto, se dotan de un nuevo sentido indefinido o generan nuevas realidades indeterminadas y angustiosas.
     De este modo el sexo aparece aquí, como causa primordial a la vez que fisiológica con capacidad de impulsar hacia lo trascendente. Desde este punto de vista, en la obra de Renza, la genitalidad visible, remarcada y siempre presente aparece como una opción ineludible, tornándose totalmente “escatológica”, pero desde esa acepción que entiende lo escatológico como pregunta sobre la existencia humana después del continuado y renovado fin de los universos que entretejen nuestros deseos.
     Este torturado creador con sus “trazografías”, su fuerza expresiva y su obra plena de resonancias evocadoras de toda la historia del arte, nos anuncia un artista abocado a la búsqueda progresiva de una mayor simplicidad, al que vale la pena seguir.

TRAZOGRAFÍAS
Valencia. 1 de marzo - 30 de abril, 2013

Galería Imprevisual
Calle Dr. Sumsi. 35
46005-Valencia



martes, 12 de marzo de 2013

La obra de Carlos Forns, en el barrio de Russafa de Valencia

De amore, Carlos Forns Bada 2007

      En Russafa, uno de los barrios de más solera de Valencia, situado junto al ensanche burgués del siglo XIX-XX y en el mismo corazón de la ciudad, ha eclosionado un movimiento cosmopolita que se mueve entre el arte, la multiculturalidad y la innovación cultural. Se alimenta de los opuestos, de la heterogeneidad de sus componentes y de su afán por la búsqueda de nuevas identidades y experiencias.
      El propio topónimo de Russafa nos transporta al pasado árabe del barrio, en cuyo idioma significa “jardín” debido a la esplendida zona ajardinada que rodeaba una finca de recreo construida por Abd Allah al-Balansi, hijo de Abderraman I, allá por el siglo IX.
     Sin la necesidad de grandes contenedores culturales como en Bilbao, ni de grandes inversiones de la Administración, se han ido instalado en el barrio de Russafa talleres de artistas, galerías de arte contemporáneo, organizaciones sociales y asociaciones culturales que promueven la aparición de modernos y cosmopolitas espacios de arte, de experimentación y ocio, contribuyendo día a día a la revitalización y regeneración constante de una zona urbana que hasta hace bien poco, presentaba graves procesos de degradación urbanística y social junto a un fuerte envejecimiento de su población.
     Desde hace diez años y de forma espontánea, comenzaron a llegar al barrio y a instalarse, inmigrantes de todas las nacionalidades y artistas con diferentes inquietudes vitales y heterogéneos bagajes culturales, entendiendo y desarrollando sus actividades y sus vidas a través del arte y de la pacífica convivencia multicultural. Un rico crisol cultural se fue conformado a través de los  profesionales de las artes, que concienciados de la pérdida de identidad que sufren las modernas ciudades del siglo XXI, trabajan de forma espontánea para conservar y conectar aquello que es peculiar de la identidad valenciana con las diferentes culturas instaladas en el barrio.
     Como si las simientes plantadas en aquel antiguo jardín árabe hubieran germinado y dado sus frutos, Russafa es hoy uno de los barrios más dinámicos y cosmopolitas de la ciudad, un inmenso vergel de arte lleno de vida y ajetreo, con modernas e interesantes tiendas que vale la pena visitar por su diversidad cultural, sus contrastes, su convivencia desinhibida y su permanente actividad reivindicativa y festiva.
     Así, en una visita por el barrio de Russafa nos encontramos con numerosos espacios donde se desarrollan todo tipo de actividades culturales, lúdicas y sociales por medio de talleres, cursos, charlas, actuaciones escénicas y gastronomías del mundo.
     También podemos encontrar talleres de arquitectura, de grabado, de diseño e interiorismo y Galerías de arte gestionadas con muy diversos planteamientos donde se expone el arte más vanguardista consolidado y emergente. Desde las regentadas por los propios artistas que intentan también impulsar, difundir y promocionar artistas jóvenes o consagrados, mediante encuentros artísticos y fórmulas interdisciplinares a través del mestizaje (Espai Tactel), pasando por galerías que entienden el arte integrado en la vida cotidiana (Imprevisual), conectándolo con el barrio evitando así la separación arte / vida diaria que tanto preocupaba a los artistas de las Vanguardias del periodo de entreguerras. Dentro de este heterogéneo abanico de posibilidades, encontramos también galerías más reacias a la comercialización del arte, con artistas que viven desvinculados de cualquier otro interés ajeno al mundo del arte (Sporting Club Russafa), trabajando con premisas surrealistas en diferentes campos creativos, como la pintura, las artes escénicas y la literatura.


                                                        La cigarra y la hormiga, Carlos Forns Bada, 2010

     Un ejemplo paradigmático de esta efervescencia cultural y creativa, la encontramos en la obra de Carlos Forns Bada que se expone estos días en la galería Espai Tactel, de la calle Denia del Barrio de Russafa titulada Estrategias expedicionarias (Voyages of discovery).
     Carlos Forns Bada ha expuesto sus obras en gran parte del territorio español y en diferentes exposiciones internacionales. En su obra se aprecian sus vivencias en la movida madrileña, sus experiencia en Sevilla y también de fuertes influencias del arte contemporáneo italiano. Forns nos habla de rupturas y retornos, de la virtud de la sencillez y la claridad en la representación del objeto de brillante cromatismo característico de la estética. posmoderna. 
     Un interesantísimo trabajo que nos acerca a un universo subjetivo a través de objetos biomórficos y fitomórficos que tienen la cualidad de remitirnos a mundos intrapsíquicos, por medio de imágenes de gran plasticidad suspendidas sobre esplendidos fondos.
     Su poética evoca un medio acuoso, donde se desarrolla toda la energía de un mundo embrionario a punto de eclosionar, en un juego de opuestos inclusivo que reta nuestra percepción en estudiadas composiciones de apariencia azarosa. Un mundo onírico, una utopía que despliega un cosmos de formas óseas rígidas junto a otras blandas extraídas de los tres reinos de la propia naturaleza, reunidos sin separación clara entre ellos y desprovistos de cualquier tipo de clasificación objetiva pero que sin embargo, evoca un orden nuevo e inclasificable.
     Un universo vitalista y rico en referentes primigenios y evolucionados, sinuosos y rígidos. Brotes, zarcillos, estructuras óseas, frutos, minerales, semillas, gemas, rizomas e insectos son elementos que forman parte de la naturaleza, pero de una naturaleza soñada. Más allá de la figuración y la abstracción, son citados de forma plástica por la mano del artista y transformados en una realidad simbólica que los incluye a todos.
     Siguiendo con el juego de opuestos, sus insólitas composiciones están pobladas de simientes a la espera de eclosionar, junto a la belleza de insectos y flores representadas en todo su esplendor evolutivo, mientras que las rígidas formas óseas han quedado como huellas de experiencias pasadas, como antiguos temores olvidados pero no superados, conformando un inesperado dinamismo congelado flotando en un vacío onírico de un planeta ignoto, donde nacimiento, vida y muerte conviven en el eterno retorno del ciclo de la vida que forma parte también, de la propia psique humana.
     La vitalista obra de Forns posee la capacidad de conectarnos con nuestra propia subjetividad y a la vez, con el germen de la creatividad artística. Su obra es por tanto una celebración de la vida pero también, un canto a la creatividad humana, donde la palabra vida, se transforma en una joya especial de perfil polimórfico y caleidoscópico que engloba también el caos ordenado de la soledad y la muerte, junto a la nostalgia de lo que nunca llegó a ser.




jueves, 3 de enero de 2013

Por qué el Pop Art Americano está anacrónico



Autorretrato (Detalle) c.a. 1982
Collection of The Andy Warhol Museum, Pittsburgh

Exposición Andy Warhol Superstar

    La Fundación Bancaja ha exhibido durante estos días la exposición Andy Warhol Superstar. Su comisario, Fernando de Castro, justifica la misma por la necesidad de revisar un tipo de arte que, producido en los años sesenta del siglo pasado, ha influido considerablemente en el arte del siglo XXI.
     La seriación de productos de consumo masivo, característica del movimiento pop como la famosa obra que reproduce la sopa Campbell, los  retratos de personajes populares del mundo de la política, como Lenin, del cine como Liza Minelli o John Wayne; o de las obras de arte clásico como La última cena de Leonardo Da Vinci, descontextualizadas y modificadas con la estética de la reproducción masiva, supuso la legitimación de lo banal y la redefinición de los límites del llamado arte con mayúsculas.
    Con la exhibición de esta nueva iconografía en las galerías de arte de su época y su posterior entrada en los museos, estas obras quedaron así transformadas para siempre en iconos de lo cotidiano, abriendo la puerta a un tipo de iconografía popular ligada a la cultura de masas, no incluida hasta ese momento como parte de la “alta cultura”.
     Las implicaciones de este hito artístico fueron enormes, pues a partir de aquí las imágenes populares entraron en el Olimpo del “gran arte”, integrando aquellos objetos propios de la contemporaneidad y sobre todo, consiguió la legitimación de una forma de producción a la que se le había negado su capacidad para generar arte: la producción industrial.
     En este sentido, la exposición pretende legitimar a Warhol como el mayor exponente del movimiento Pop, conectando algunas de sus declaraciones con las obras expuestas. Una de ellas, escrita junto a dos obras consagradas como son La última cena de Leonardo y El Grito de Edward Munch, es especialmente significativa:

                                      No tengo un gran mensaje concreto.
                                      Ojalá lo tuviera. Sería fantástico tenerlo.
                                      Creo que no hay mejor mensaje que la diversión.
                                      Así que intentemos ser divertidos.

     Es decir, estamos ante un pensamiento vinculado al disfrute, centrado en el hedonismo de la sociedad de consumo y celebrado a través del arte, unido a un estilo de vida donde la interacción social, el ver y ser visto y la representación ficcional, lo era todo. Nacía así un nuevo intento por redefinir el arte, rompiendo con el concepto de arte clásico normativo pero, sobre todo, expresa el hartazgo ante la pintura abstracta y gestual de los años cincuenta que defendía la subjetividad instintiva del autor.
    Warhol expone así sin ambages, su nula intención de transmitir un mensaje fuerte o cualquier crítica social. Lo cual está en contradicción fundamental con la interpretación que el Comisario de esta exposición le da a la obra de Warhol, a la que le atribuye una intencionalidad de provocar o ridiculizar la sociedad de consumo americana. Esta interpretación la pone él desde la contemporaneidad, porque lo que en realidad hacía Warhol en los años 60 y la mayoría de sus colegas del movimiento Pop americano con estas representaciones, era celebrar la sociedad de consumo. 
    El artista norteamericano daba cuenta en su obra de que aquella cultura popular vinculada a la bonanza económica, no era nada de lo que avergonzarse. Gracias a la reconstrucción europea de después de la Segunda Guerra Mundial y los bienes de producción masiva, los hogares americanos se llenaron de electrodomésticos y de atractivos productos de consumo, ofreciendo una confortabilidad nunca vista hasta entonces. Una nueva generación se desvinculaba así de los valores del trabajo y del sacrificio que habían generado sus padres.
     Una de las aportaciones del Pop Art fue como decimos, la incorporación de toda esa iconografía del consumo a la pintura que  pasó a formar parte del arte con mayúsculas. La diferencia más radical en ese momento fue que la iconografía que el arte representaba no procedía ya de las élites, sino de las clases populares.
     Desde este punto de vista es entendible que al comisario de la exposición se le haya olvidado o no quiera que el artista "Superstar" aparezca vinculado a lo superficial porque no está el horno para bollos, en un momento de crisis profunda como el que se vive en España, donde mucha gente no puede acceder a lo más básico, la verdadera naturaleza de la obra de Warhol con su banalidad y falta de compromiso social sería visto un tanto hiriente o cuando menos como una exposición fútil e innecesaria. De hecho, la entrada a la exposición cuesta un euro a beneficio de la Casa de Caridad de Valencia. En España hoy, la caridad está sustituyendo a los Servicios Sociales. Es una vuelta de tuerca más que parece acercarnos cada vez más a la ética del siglo XIX.
     Sin embargo, la característica frialdad (arte cool por excelencia) y falta de compromiso de este arte chirría hoy entre la desesperanza y la falta de inocencia del contexto tardomoderno, enmascarado por algunos para poder exponer una obra a todas luces extemporánea al menos con la forma expositiva con la que se nos presenta.
     En efecto, la obra de Warhol expuesta en el Centro Cultural Bancaja, aparece como un sin sentido para el sufriente ciudadano de a pie. Pasada de moda, ininteligible, fría distante e inexplicable, quizás también porque la exposición aparece completamente descontextualizada de esa euforia consumista de aquellos años sesenta que, de alguna manera, nos acercaría un poco a la comprensión de una obra seleccionada con el único criterio discursivo de ensalzar al artista que la creó.
     Pues la exposición tiene una misión que cumplir que está más allá de satisfacer las necesidades culturales o estéticas del visitante. La de exponer la obra del artista Pop por antonomasia en un espacio museístico en cumplimiento de la política de puesta en valor de la obra warholiana promovida por el propio Museo Andy Warhol de Pittsburgh en Pennsylvania (EEUU) y la Andy Warhol Foundation cuyo fin, es que la obra del artista “Superstar” no baje de cotización a base de estar en el candelero en los diferentes países europeos.
     La decisión de dicha Fundación de poner a la venta progresivamente a lo largo de los últimos años la obra del artista estadounidense, a través de empresas de subastas como Christie’s y Sotheby, aprovechando el momento de turbulencias financieras que vive el mercado de valores y el consiguiente riesgo de invertir en él, explica el origen de esta exposición como una herramienta del marketing que acompaña la voluntad especulativa de dicha Fundación.
     A raíz del éxito de venta conseguido en 2007 con el cuadro Tourquoise Marilyn (1964) que alcanzó la cifra de 80 millones de dólares; la obra Eight Elvises (1963) con 100 millones de dólares en ese mismo año, los 71,7 millones conseguidos por la obra Green Car Crash (Coche ardiente verde, 1963) en una subasta de Christie’s en mayo de 2007, y más recientemente, los 37.042.500 dólares conseguidos el 9 de mayo de 2012 por otro retrato de Elvis Presley representado también como vaquero, Double Elvis (1963) en Sotheby, el museo Andy Warhol sigue una tendencia alcista que busca aprovechar el contexto de sobrecalentamiento del mercado del arte sobre todo contemporáneo para vender sus fondos al mejor precio posible.
     En este sentido, la Fundación Bancaja sería ejemplo de institución museística al servicio del mercado del arte. Lo cual está lejos de la realización de una exposición pensada con sentido didáctico, goce estético u obra social.
     Por eso, cuando veamos que una exposición está dedicada a un solo artista con títulos grandilocuentes como esta “Andy Warhol Superstar” debemos recelar o sospechar que probablemente, no vamos a encontrar una buena exposición, ya que los intereses que la han originado pueden no estar relacionados con la pura función museística que el ICOM atribuye a los museos. Es decir, la protección, documentación, conservación, mantenimiento y comunicación del patrimonio natural y cultural del mundo. Claro que ustedes me dirán que dicho centro cultural no es un museo. Pues eso, seguramente tampoco es una obra social.
     Una exposición que nos hubiera gustado ver aprovechando la obra de Warhol en Bancaja, podría haber tenido un discurso expositivo en el que la obra del artista Pop dialogara con la de un buen artista expresionista como por ejemplo, la obra de Jackson Pollock o la de de Kooning. Dado el rechazo que el Pop norteamericano sentía hacia el expresionismo abstracto de los años cincuenta. Con semejante contraste hubiéramos entendido mejor la verdadera dimensión de la obra Pop americana y su verdadera aportación a la Historia del Arte.
     En vez de ese autista y frío aislamiento en el que la obra de Warhol es ensalzada en las salas expositivas de dicho Centro cultural, hubiera sido más interesante mostrar su alegre iconografía figurativa de colores brillantes, su carácter objetivo e impersonal, así como su palpable neutralidad social, junto a la poética depresiva del Expresionismo abstracto, subjetivo y romántico, ocupado en los sentimientos del artista. Tal contraste la hubiera acercado a su época y habría evidenciado su verdadera dimensión de celebración del momento de felicidad consumista que aquella sociedad vivió, perspectiva que a la postre la hubiera revalorizado más y hubiese contribuido a su mejor comprensión en la Historia del Arte.
     La falta de contenido de la que adolece esta exposición, convierte a la misma en una mera utilización del arte como producto especulativo y si bien el arte no esta ajeno al contexto mercantil en que se desarrolla, este no puede convertirse en el único criterio para hacer una exposición incapaz de generar conocimiento o al menos un mínimo de interés.
     Las obras de arte no deberían aparecer despojadas de su sentido original, por mucho que su función sea comerciar con ellas. Si no se conjuga con aspectos didácticos y estéticos esenciales, Warhol Superestar quedará empobrecido, ignorado y quizás con el tiempo desvalorizado incluso en las salas de Sotheby.


ORGANIZA: The Andy Warhol Museum.
EXPONE: Obra Social Bancaja. Plaza Tetuán, 23 (Valencia)
28 de septiembre 2012 al 5 de enero 2013




domingo, 18 de noviembre de 2012

Exposición: ANTONI MIRÓ


INSTITUT VALENCIÀ D´ART MODERN (IVAM)
13 NOVIEMBRE 2012 - 13 ENERO 2013



 



Si quieres ver Arte Contemporáneo con mayúsculas, no puedes perderte la Exposición de ANTONI MIRÓ en el IVAM.
        Miró es un artista valenciano, (Alcoi, 1944) cuya obra nació y creció en paralelo a las expresiones artísticas del Pop Art de los años 60, compartiendo con esta corriente la figuración, las técnicas de la sociedad industrial y los códigos lingüísticos utilizados por los medio de comunicación de masas.
       El Pop Art español a diferencia del americano, llevaba implícito un dar cuenta de la realidad social cotidiana para denunciar el sufrimiento humano de aquellos que vivían el contexto de la dictadura. El arte y la figuración se entendían como una herramienta para denunciar los abusos y la represión que se vivía en la España franquista.
        Actualmente, lejos de aquella gris situación política, seguimos insertos en otra triste situación de abusos de poder dentro del contexto de una profunda crisis económica que a decir de intelectuales, es también una crisis moral que pocos se atreven a denunciar. Jamás el arte había estado tan sordo al sufrimiento humano como en la actualidad.
        Encerrado en sí mismo y en sus divagaciones artísticas, los artistas ya no se ocupan de gritar las injusticias. Desposeído de funcionalidad el arte, al artista solo le queda decorar espacios públicos y privados y ganar dinero. Y en esta orfandad en la que vivimos aquellos que soportamos los aplastantes efectos del poder, económico, social, religioso y político, nos hemos quedado sin la importante voz del arte. Echamos de menos a aquellos artistas que con el poder de sus obras, abanderaban las causas perdidas de los humildes y de las injusticias sociales.
        En este contexto desesperanzador se agradece la voz firme y sin ambages, el desaforado grito de Antoni Miró, que lejos de mirar para otro lado, continúa denunciado con su obra pictórica, una de las herramientas artísticas más humildes de la contemporaneidad.
        Humilde digo porque sus pulcras imágenes realizadas en acrílico tienen hoy que competir con los agresivos medios de comunicación de masas, eficaces productores de imágenes vomitados, consumidos y excretados a vertiginosa velocidad, sin darnos tiempo a reflexionar sus posibles implicaciones sobre nuestras vidas.
        En este sentido, la sosegada pero incisiva exposición de Miró nos ofrece la oportunidad de una detenida reflexión sobre la actividad artística, la actividad museística, la violencia, el cuestionamiento de símbolos culturales y religiosos como el burka junto a la poeticidad de objetos cotidianos representados en lienzos que son en sí mismos obras individuales pero cuya reunión y sabia distribución por las salas, conforman un dialogo con sorprendentes y paradójicos mensajes.
       Hoy que tan lejos están algunos, de los compromisos políticos y de la crítica social, el naturalismo crítico de Antoni Miró nos devuelve la esperanza a aquellos que esperábamos asqueados el desenmascaramiento de tanta manipulación. La simplicidad con la que el artista lo hace, eso es arte.


Artículo de El Levante

miércoles, 26 de septiembre de 2012





¡CAMBIOS EN EL CONCIERTO SOLIDARIO
            BENIN EN PRIMER PLANO!
 

EL CONCIERTO SIGUE SIENDO EL MISMO DÍA,
EL SÁBADO 10 DE NOVIEMBRE PERO A LAS 10:30

También en la sala Mirror,
solo que ahora se llama Sala Noise.
         
   Calle San Vicente nº 200.


La entrada cuesta 20 euros y regalan dos camisetas muy chulas, 
Además se sortearán 2 billetes de avión a Benin.





http://www.myspace.com/kuamimensah

jueves, 16 de agosto de 2012

Concierto Solidario: Benin en primer plano

Foto

En África, hay un joven llamado Cosme Assou Segla que enseña español en Lokossa (Benín). Cosme es un profesor de español que está empeñado en afrontar un reto, que en sus condiciones es casi una epopeya, ya que esta intentando crear bibliotecas para enseñar la lengua española en aquel país.
       Para aquellos que no conozcan Lokossa, diremos que el Diccionario Geográfico de Agostini lo señala como la capital del departamento de Mono en Benín.
      La República de Benín es una antigua colonia francesa que está situada en África occidental, limita al oeste con Togo, al este con Nigeria y al norte con Burkina Faso y Niger. La lengua oficial es el francés, aunque también se habla el Fon.
      Se trata de una región que durante el siglo XVII sufrió constantes cacerías de esclavos que se fueron sustituyendo progresivamente en el siglo XIX por el comercio de aceite de palma y el desarrollo agrícola.
      Actualmente la economía de Benín sigue siendo subdesarrollada y dependiente de la agricultura de subsistencia. La alimentación indígena se basa en el maíz, el sorgo, el plátano, la mandioca y el yam. Sin embargo, como en tantos otros países de África, esta situación coexiste con la producción de petróleo, la extracción de oro, de mármol y de piedra caliza explotada por empresas extranjeras lo que permite que gran parte de esa riqueza no se quede en el país.
      Según la Asociación Internacional de Fomento (AIF) Benín es un país pequeño y pobre, con una población de 8,7 millones de personas y un ingreso per cápita inferior al promedio de los países del sur del Sahara. En el año 2000 solamente un cuarto de la población tenía acceso a la energía eléctrica.
      Aunque se trata de un país bajo la influencia francesa, los habitantes de Lokossa están muy interesados en España y en su idioma, pero carecen de libros en español. En realidad, son muchas las carencias de la población. Por eso existen diferentes ONGs que suministran al país numerosos servicios sociales básicos como la FAO, UNICEF, o Mensajeros de la Paz, y una larga lista de asociaciones culturales que desde nuestro país cuentan con programas de ayuda y colaboración para el fomento del ocio, el deporte y la cultura en Benín.
      Sin embargo, resulta que entre tanta ayuda no hay quien provea a Assou de libros en español, ni siquiera el Instituto Cervantes, que no se ha dignado contestar a su petición de ayuda para la creación de una biblioteca en los centros donde se enseña español.
      Por eso, y ante la falta de infraestructuras para hacerles llegar publicaciones, desde este Blog queremos colaborar desinteresadamente en la creación de ese proyecto tan codiciado para Cosme, pidiendo a todos aquellos que estén interesados en este anhelo, que acudan al concierto solidario de Kuami & Mensah, el sábado 10 de noviembre a las 20:30 horas en la sala Mirror que está en la calle San Vicente número 200 de Valencia.
      Parte de la recaudación irá destinada a pagar el transporte de un cargamento de libros en español que se está reuniendo para enviarlo a Lokossa.


domingo, 29 de enero de 2012

En torno al arte y la cerveza


Brujo disfrazado de pájaro (1964) Paul Giudicelli

Tesoros del Arte Taino, es el título de la exposición itinerante que comienza su periplo por Europa en las salas del Institut Valencià d´Art Modern (IVAM). Su producción es fruto de un convenio de colaboración firmado en 2005, con el Centro cultural León de la Republica Dominicana.
     No es esta la primera vez que ambas instituciones colaboran, ya en 2005 el Instituto Valenciano expuso en colaboración con este centro, Reinvenciones. Fotografía dominicana post dictadura, y en 2006 y 2007 respectivamente se expuso en el Centro León, El retrato en la colección de fotografía del IVAM y Crónicas de papel.
     Paseando por las salas me preguntaba (como todo el que haya vista la exposición), qué sentido tiene una muestra antropológica centrada en la cultura taína en las salas de un Centro de arte contemporáneo como el IVAM. Una observación detenida me revela que el diseño parte de unos cuantos objetos de artesanía y algunas piezas arqueológicas del periodo precolombino del 350-1500 d.C.; que está ambientada y contextualizada con histomapas y abundantes fotografías acompañadas de múltiples cartelas difícilmente legibles por su extraña colocación. Un diseño expositivo de escasos recursos que no da idea de las prácticas ambientales, artísticas y artesanales expuestas, ni mucho menos del patrimonio inmaterial ni del universo cultural que el folleto de mano asegura reflejar de la hoy desaparecida y olvidada cultura taína. El texto de la página web del Centro León presume que la exposición es el resultado de cuatro años de investigación realizada por especialistas del propio Centro y sin embargo, yo sigo sin ver un resultado de calidad, ni la justificación de recrearla en una humildísima exposición en un Instituto de Arte Moderno.
     He de reconocer, que en un intento de entender y explicar esta exposición, había llegado a pensar que al llevar esta cultura precolombina a un centro de arte moderno, se buscaba equiparar las creaciones populares culturales con una determinada idea de arte elitista. Concepto que subyace hoy por todas partes equiparando todo tipo de humildes objetos a obras de excelente creatividad.
     Nada más de lejos de este pensamiento, pues la exposición cuenta con una sola obra de arte contemporánea fundacional del Centro León. El discurso expositivo debería hacernos reflexionar sobre la importancia del arte teaino para el arte moderno, sin embargo ni siquiera tenemos el placer de ver en qué artistas y obras contemporáneas ha repercutido este ancestral arte taíno. Mi perplejidad ante tanta mediocridad, ha sido total al comprobar que se trata de una simple exposición antropológica que no tiene ni siquiera el mérito de ser innovadora, pues tiene el exclusivo objetivo de mostrar al público el arte primitivo como tesoro del pasado y señas de identidad de los actuales estados nación, solo que en esta ocasión se refiere al Caribe, sin que este esfuerzo haya tenido al menos la preocupación de explicar desde el arte, su conexión con las actuales formas artísticas contemporáneas. Incluso esto mismo en su caso, lo hemos visto repetido hasta la saciedad y con mejores resultados en cualquiera de nuestros museos arqueológicos, antropológicos y etnológicos de cualquiera de nuestras ciudades.
     El Centro León es un centro cultural privado que hace honor con su nombre a Eduardo León Jimenes, fabricante de tabacos, cigarrillos y bebidas cerveceras, fundador en 1903 de una de las dinastías empresariales más importante de la República Dominicana. Los lazos familiares que los unía, se han convirtiendo con el tiempo, en un legado empresarial de carácter nacional. Su misión hoy es convertirse en el grupo empresarial de mayor éxito y reconocimiento público de las Antillas. “Grupo León Jimenes, por una mejor nación” reza su slogan, ¡Y aquí está el IVAM apoyando con su inefable sentido artístico y el dinero de todos nosotros, tan loable fin!.
     El Grupo Leon Jimenes hoy, agrupa un conjunto de empresas dedicadas a la fabricación y comercialización de productos de consumo masivo. Sus unidades de negocio son, Cervecería Nacional Dominicana, Cervecería Bohemia y la fábrica de cigarros La Aurora. Philip Morris asume el control total del negocio de cigarrillos, y sus marcas son líderes del mercado. En este contexto, el museo responde a los objetivos de la mercadotecnia de responsabilidad Social es decir, utilización del arte y la cultura para dar brillo y esplendor a un negocio que puede ser censurado por el tipo de producto que fabrica y comercializa. Cigarrillos y Alcohol.
     Con el dinamismo y modernidad que caracteriza a tan ilustre Centro cultural, se intenta asociar las cualidades de la obra artística moderna, al nombre de la empresa o de sus Fundaciones a través de la exhibición de piezas arqueológicas, de artes plásticas y de actividades culturales en un intento de responder al concepto de reserva del patrimonio cultural como seña de identidad de la cultura dominicana. Sus orígenes se sitúan en el I concurso de Arte Eduardo León Jimenes de 1964, del cual se exhibe el cuadro ganador en la exposición, titulado Brujo disfrazado de pájaro, donde el artista Paul Giudicelli formula claves de la modernidad artística de su país, a través de referentes afrocaribeños y de las pictografías taínas. La obra es por tanto, la confluencia entre la cultura antigua y la modernidad del país, conectando el pasado y el presente con el que se puede construir la identidad de una región, un país y en última instancia un grupo empresarial con la intención quizá, de expandirse por Europa.
     Para ello las empresas crean Fundaciones que dedican pequeños presupuestos para actividades culturales provincianas y menesterosas, exposiciones en todos los sentidos que, como la actual del IVAM pobre e inadecuada donde las haya, supone un paso más hacia la caída en picado del prestigio de la institución valenciana, que con la excusa de falta de presupuesto se atreve con exposiciones de cuarta o quinta categoría, donde el arte contemporáneo brilla por su ausencia. Hasta ahora habíamos visto ausencia de criterio expositivo, de discurso expositivo, pero de arte contemporáneo


                                       Desoladora vista general de la exposición

      La triste recreación del altar sincrético donde se utilizan objetos de la cultura taína, junto a piezas de origen hispánico y africano, es un vano intento de mostrar cómo, parte de la simbología de aquella cultura ancestral, pasa a formar parte de la religiosidad popular dominicana actual, resultando burda y falta de imaginación como obra para exponerla en un Museo de la categoría del IVAM. Y yo me pregunto ¿qué tiene que ver esto con el arte moderno o contemporáneo?. Entendemos que los actuales artistas hoy en boga, deben ser caros para exponer y, contratar a buenos comisarios también. Entonces, por qué no se aprovecha esta coyuntura para potenciar a nuestros artistas valencianos, por qué no se exponen los fondos del Instituto valenciano para hacer exposiciones, porqué no se contrata a jóvenes gestores culturales valencianos para diseñar un programa expositivo innovador y de calidad. Mientras tanto, los jóvenes artistas y profesionales de la cultura de nuestra Comunidad se desesperan por falta de iniciativas públicas, nuestra ciudad cae en la más pura mediocridad cultural, teniendo como tenemos un carísimo centro de arte que vive de espaldas a sus jóvenes creadores.

      Desde luego si siguen así, veremos en el IVAM exposiciones gastronómicas alternadas con desfiles de moda Milano y Vuitton de gran predicamento entre las elites políticas, decoradas con arreglos florales de ikebana o papiroflexia. Esto no tiene arreglo.



domingo, 8 de enero de 2012

Sherlock Holmes: Juego de Sombras


     La película Sherlock Holmes: Juego de sombras, de Guy Ritchie (2011) pertenece a ese grupo de películas del cine posmoderno que sin pretensiones de verdad, intenta hacer pasar un buen rato a través de una gran carga de realismo apoyada por un magnífico diseño de producción.
     La última entrega de la saga estrenada en nuestro país el pasado 5 de enero, continúa utilizando, como no podía ser de otra manera, la misma exitosa fórmula de la primera contando con la complicidad y la participación del gran público a través de tres resortes fundamentales.
     A saber, la química conseguida por los dos actores principales, Robert Downey Jr. (Sherlock Holmes) y Jude Law (Dr. Watson) similar a la conseguida por Paul Newman y Robert Redford en Dos hombres y un destino, de George Roy Hill, (1969) de la que resuenan pinceladas; la no ocultación de la ficción, la certidumbre de estar viendo una representación pero ahora con un Scherlock Holmes más bufón, un comediante que no duda en travestirse y maquillarse para evidenciar que estamos ante una comedia y donde el cine se muestra como es, como una farsa donde las citas cinematográficas conocidas por el gran público se hacen explícitas (Dos mulas y una mujer, Don Siegel, 1970). El tercer y gran recurso de esta recién iniciada saga, es la nostálgica recuperación de un pasado evocado como un mundo nuevo de similares características al actual. En él la tecnología y el progreso parecen anunciar un mundo joven y mejor que merece ser vivido, presagiando a la vez, las crisis europeas y el difícil futuro al que el viejo continente se enfrenta. Con estos tres ingredientes, los personajes que indudablemente representan al bien, se enfrentan con optimismo juvenil y vencen al mal representado por los tiburones de las finanzas y las economías basadas en la industria de la guerra, grave y duradero conflicto cuya complejidad y cuyo desafío anuncia una tercera entrega.
     Por otro lado, la película mantiene algunos de los aciertos de la primera y ahonda en errores nuevos. Entre los aciertos está la utilización de la misma banda sonora, seña de identidad de la saga, el uso de la tensión entre los dos protagonistas, la visión de una inteligencia en Holmes que no se basa en la mecánica de la lógica deductiva, sino más bien en la concatenación de causas y efectos que revelan una intuición excepcional, muy cercana a la visión romántica de la enfermedad mental como fuente de genialidad.
     La visualización del procesamiento cognitivo de la información (otra seña de identidad de esta saga que todos los espectadores esperan ver), y que anticipa las acciones de Holmes, resulta reiterativa y previsible. La Razón aquí, no es un privilegio del personaje como en las versiones antiguas, sino un signo distintivo que provoca la inadaptación y singulariza al que lo padece. La crisis de la Razón y del positivismo científico actual, no permiten ver el método hipotético deductivo que hizo famoso a este personaje en las antiguas versiones como una cualidad positiva, no permite hacer lecturas positivas del proceso de prever el futuro a través de la razón humana (pero tampoco a través de la lectura de la cartomancia), siendo preferible en este Holmes posmoderno, que su especial capacidad se derive de la intuición y de su especial personalidad.
     Las antiguas adaptaciones del famoso detective, cuyas lecturas estaban relacionas con las drogas, la misoginia o los problemas familiares (La vida privda de Sherlock Holmes, Billy Wilder, 1970) aparecen aquí solo insinuadas y como producto coherente de una personalidad asocial y maniaco depresiva, que en base a su contexto cinematográfico cristaliza como la fuente de esa especial idiosincrasia del héroe posmoderno, transformado en artista, cómico, científico peculiar, gran observador con el fin de facilitar la identificación de manera similar al héroe clásico.
     La película es una mezcla de géneros, comedia, western, policiaco, suspense y aventuras por donde Holmes transita disfrazado burdamente para que se vea la pantomima, el personaje se mueve por diferentes decorados adoptando, como el individuo contemporáneo, diferentes identidades. En la ópera de Don Giovanni de Mozart o en el mundo de nómadas de los gitanos, el sucio, romántico y asocial Holmes está en su salsa porque nada es lo que parece.
     La carga homoerótica que se deduce de la relación de ambos protagonistas en las novelas de Conan Doyle, queda aquí diluida gracias a la relación heterosexual de Watson, cuya pareja (Geraldine James) aparece y desaparece convenientemente, junto a la humorística aparición de Stephen Fry como hermano de Sherlock Holmes (para recordarnos quién es el homosexual) alejando así la película de cualquier identificación con el cine homoerotico y ridiculizar la pretendida homosexualidad de los personajes protagonistas y deja claro que no existe más que una buena amistad entre los dos hombres, aunque vaya en detrimento de la profundidad del personaje de la novia de Watson que queda reducida a lo testimonial.
     En la parte negativa de esta nueva entrega del famoso detective está la soporífera trama encorsetada en un montaje excesivamente mecánico a lo James Bond, donde los diálogos van seguidos de acciones gratuitas y previsibles en la mayor parte de los casos, que sin embargo no acaban de arruinar la película. El propio profesor Moriarty podría pasar por uno de los arquetipos de malvado de la saga jamesbondiana, y las veladas alusiones a la trama de Operación Trueno de Terence Young, 1965 con el asunto de las operaciones faciales, indican que la película está pensada como mero entretenimiento.
     En cualquier caso, lo más interesante de esta segunda entrega sigue siendo el magnífico diseño de producción que consigue recrear la época victoriana durante el reinado de Jorge V y la transición del siglo XIX al XX marcada por los efectos de la Revolución Industrial (el año concreto es 1891), cuyos espacios son igualmente familiares para el actual gran público, ya que se ha buscado en realidad la mayor concordancia con la transición del XX al XXI, e inspiran la presencia de un mundo en el que no estuvimos pero que habitamos y sentimos extrañamente familiar. El pasado como metáfora del presente funciona a la perfección subrayando con ello, la validez de esa nostalgia posmoderna para rescribir los viejos mitos de un cine basado en la literatura popular, consiguiendo la identificación y participación del espectador sin renunciar al cine de espectáculo.
 Al igual que la entrega anterior, se trata de un cine maduro y bien documentado cuya envoltura histórica sostiene eficazmente la trama aunque decae en las escasas ocasiones en las que estas referencias históricas desaparecen. Se trata de un entorno decimonónico que sirvió para explicar de dónde surgían personajes como Holmes y Watson, a través de un Londres victoriano tan bien recreado, que era un personaje en sí mismo. Mientras que en la recién estrenada, el entorno aparece como un decorado, un elementos estético más al servicio del espectáculo que enriquece las escenas, pero resta profundidad a los personajes conocidos ya por los seguidores de la saga. Su director Guy Ritchie da un paso más hacia la espectacularización con dudosos resultados para atraer a un público masivo, aguando las expectativas de aquellos a los que nos hubiera gustado conocer más a fondo a los Holmes y Watson posmodernos que tan bien abocetados quedaron en la primera entrega.

Director: Guy Ritchie
Fecha de estreno en España: 5 enero 2012.
Estados Unidos.